

El viaje a Australia sólo está pospuesto. Gabriele Sinigaglia, ingeniero de IA en ASA, en la tierra de los canguros habría querido vivir una experiencia tras finalizar sus estudios, pero la “vida tomó otro rumbo”, llevándolo a guardar – momentáneamente - en un cajón el vuelo a Canberra. Un “sliding doors” que lo llevó a aterrizar de forma estable en ASA, tras haber realizado allí las prácticas vinculadas a su trayectoria universitaria.

¿Gabriele, qué decidiste estudiar?
Cursé el grado en ingeniería biomédica y me gradué en el máster en Inteligencia Artificial con el objetivo de aplicarla precisamente en el ámbito biomédico. Me gustaba la idea de que una herramienta tecnológica tan potente y transversal pudiera aportar una utilidad concreta también a las personas, en clave de bienestar.
ASA, que tiene como eje central promover la recuperación del bienestar de la persona, no podía sino ser la mejor elección para tus prácticas…
¡Yo también lo pensé! Por eso le pedí a un amigo mío, cuyo padre trabajaba en ASA, que me ayudara a entrar para comprender si la empresa estaría interesada en darme esta oportunidad.
Interés que hubo. Entraste en la empresa, ¿y de qué te ocupaste?
El proyecto en el que estuve involucrado estaba precisamente relacionado con la inteligencia artificial, ya que en la empresa existía la voluntad de incorporar una fase de evaluación postural antes del tratamiento. Un trabajo que me estimuló mucho, permitiéndome poner a disposición de la empresa mis competencias.
¿Cómo valorarías el período de prácticas en ASA?
Indudablemente útil y, sobre todo, eficaz, no sólo porque me permitió trabajar en un proyecto de mi interés y acorde a mis capacidades, sino porque la empresa estuvo siempre muy atenta en darme seguimiento. En las fases posteriores, al no haberme graduado inmediatamente, la empresa también fue muy generosa al permitirme estudiar, al final de la jornada, quedándome en sus instalaciones.
Al terminar las prácticas, pediste poder continuar tu trayectoria profesional en la empresa…
Sí. Me gradué mientras ya trabajaba en ASA. La decisión de pedir quedarme en la empresa surgió de varias razones, entre las cuales la principal fue la posibilidad de poder seguir trabajando en iniciativas que valorizaran mis competencias. También el factor humano, los compañeros y el ambiente de la empresa en primer lugar, hizo que la balanza se inclinara en esta dirección.
Tras algún tiempo desde tu incorporación, ¿volverías a pedir a la empresa poder quedarte?
Hoy lo haría, pero de forma más consciente, habiendo adquirido algo de experiencia en el terreno. Volvería a pedir a la empresa que confiara en mí porque en estos años he tenido la oportunidad de trabajar en un ambiente positivo. No sólo las personas han demostrado ser muy colaborativas, sino que ASA también me ha permitido estructurar mi trabajo de forma “ajustada”, dándome mucha autonomía en la gestión de mi actividad. Poder proponer acciones de mejora y contar con el espacio y las oportunidades para llevarlas a cabo es, además, uno de los aspectos que me motivan. Por último, ASA también me ha permitido tener una independencia económica que ha sido útil para dar continuidad a otros proyectos personales.


Estas son los aportes de ASA a la vida de Gabriele. Tu incorporación, en cambio, ¿qué ha aportado a la empresa?
Una visión más moderna y, quizá, una metodología más eficaz para abordar problemas específicos, gracias también al apoyo de herramientas innovadoras. ASA se encuentra en fase de cambio y también las estrategias a adoptar deben adaptarse a nuevas visiones.
¿Cómo imagina Gabriele su futuro?
Por ahora le cuesta hacerlo. Procedo paso a paso, tratando de enfocar realmente lo que me interesa y que, al mismo tiempo, puede ser útil para la empresa y para las personas con las que trabajo. Pero, estoy seguro de que la programación me gustaría que fuera solo una parte secundaria de mi actividad. Por naturaleza, siempre necesito entender no sólo el “por qué” se me pide desarrollar un proyecto, sino también la necesidad que lo impulsa y, sobre todo, el objetivo que se propone.
¿Y qué sueña en cambio?
Durante los años de estudio tenía una visión romántica del mundo laboral, soñando con poder dejar huella con mi trabajo. Hoy en día, esa visión se ha reestructurado…
¿Quizás una parada en Australia podría servir para recuperarla?
Quizás…


L'accesso alla visualizzazione dei prodotti e al materiale informativo è riservato agli operatori del settore in ottemperanza alla legislazione vigente. ASA richiede di qualificarsi come operatore del settore per procedere con la navigazione.
Decreto Legislativo 24 febbraio 1997, n°46 Articolo 21
1. E' vietata la pubblicità verso il pubblico dei dispositivi che, secondo disposizioni adottate con decreto del Ministro della Sanità, possono essere venduti soltanto su prescrizione medica o essere impiegati eventualmente con l'assistenza di un medico o di altro professionista sanitario.
2. La pubblicità presso il pubblico dei dispositivi diversi da quelli di cui al comma 1 è soggetta ad autorizzazione del Ministero della Sanità. Sulle domande di autorizzazione esprime parere la Commissione di esperti prevista dall'articolo 6, comma 3, del decreto legislativo
30 dicembre 1992, n. 541, che a tal fine è integrata da un rappresentante del Dipartimento del Ministero della Sanità competente in materia di dispositivi medici e da uno del Ministero dell'Industria, del commercio e dell'artigianato.
Some of the contents of this website cannot be disclosed in the USA and its territories and possesions, for regulatory reasons. If you are a US resident, please click on the button here below and access ASA's distributor website for North America.