Veracidad y precisión, verdad y rigor.

Normas éticas estrictas, que imponen límites reconocidos y aceptados, son necesarias para el progreso científico que no puede ser un fin en sí mismo, sino que es siempre oportunamente dirigido.
Por eso nuestra actividad de investigación cumple con las normas y las reglas básicas de los protocolos y de los métodos de experimentación, in vitro e in vivo.
Además, es fiel hasta el final al código ético establecido por la comunidad científica internacional.

El respeto de esta concepción de la investigación es, para nosotros, una cuestión de honor, un elemento fundamental de la identidad de nuestra empresa, desde el principio.

Porque creemos firmemente que la ciencia es la investigación de la verdad.
Sin omisión y concesiones, sin exenciones y excepciones.
Así es.